Si eres deportista, sabes que las lesiones son una parte inevitable del camino. Un esguince, una tendinopatía o una rotura de fibras no solo detienen tu entrenamiento, sino que también ponen a prueba tu paciencia. La pregunta clave siempre es: ¿cuánto tiempo tardaré en volver a la cancha/pista/gimnasio?
La buena noticia es que la tecnología ha avanzado, y con ella, la fisioterapia. Una de las herramientas más destacadas en la rehabilitación deportiva es el sistema de radiofrecuencia Magnetoterapia.
Magnetoterapia es un sistema de radiofrecuencia a 448 kHz que funciona a nivel celular. A diferencia de otros métodos que solo aplican calor superficial, Magnetoteràpia genera una corriente que penetra en los tejidos dañados, estimulando la reparación natural del cuerpo desde el interior.
Este proceso produce tres efectos biológicos principales:
Bioestimulación (No térmica): Mejora el metabolismo celular, la circulación y el drenaje, preparando el tejido incluso en las fases agudas de la lesión (cuando hay inflamación).
Microcirculación (Térmica suave): Aumenta el flujo sanguíneo, lo que significa más oxígeno y nutrientes para la zona lesionada, y una eliminación más rápida de toxinas.
Hiperactivación (Térmica alta): Genera una intensa respuesta de regeneración, acelerando la producción de colágeno y elastina.
Magnetoterapia es un tratamiento versátil que se adapta a casi cualquier etapa de la lesión y condición:
Lesiones Agudas: Esguinces, contusiones, desgarros musculares (roturas fibrilares). Ayuda a controlar el edema y el dolor desde el primer momento.
Lesiones Crónicas: Tendinopatías (Aquiles, rotuliana, manguito rotador), sobrecargas y artrosis.
Post-Cirugía: Acelera la cicatrización, reduce el dolor y la inflamación después de intervenciones como la reparación del ligamento cruzado anterior (LCA) o prótesis.
Prevención y Rendimiento: Aplicado antes de la competición o después de entrenamientos intensos, optimiza la recuperación muscular y previene futuras lesiones.